Los ritmos biológicos son importantes para todos los organismos vivos, que tienen más posibilidades de sobrevivir adaptándose a las cambiantes condiciones ambientales a lo largo del tiempo.
Por eso no es de extrañar que se hayan encontrado procesos rítmicos en todos los organismos vivos estudiados hasta la fecha. Algunos ejemplos son la división celular, los latidos del corazón, la respiración, el sueño, la hibernación o incluso el apareamiento (comparable al ciclo menstrual en los humanos).